miércoles, 25 de julio de 2012

VENEZUELA PRESENTA EL ROSTRO DE SIMÓN BOLÍVAR EN IMAGEN DIGITALIZADA


Por: Ferrebé

Hoy fue presentada la imagen reconstruída --rostro computarizado-- del Libertador Simón Bolívar, en una cadena nacional de Televisión en Venezuela.

La presentación fue hecha por el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, después de recibirla de un equipo de científicos quienes desde el momento en que fueron exhumados y trasladados los restos del Libertador a un nuevo cofre que ofrece mejores condicionbes para su conservación, en el proceso de cambio obtuvieron todos los elementos fotográficos y de análisis biométrico, químico y otros detalles científicos necesarios para lograr la reproducción fiel del rostro del Libertador.

En el acto de la presentación el equipo científico técnico, de científicos, médicos y de otras disciplinas, venezolanos, que además acudieron a la asesoría de científicos reconocidos en el mundo, se hizo una explicación detallada del procedimiento empleado para el logro científico de las características del rostro del Libertador Simón Bolívar.

La presentación por la Cadena Nacional de la TV de Venezuela fue seguida por una inmensa cantidad de televidentes, de venezolanos que estaban pendientes de la presentación y que había desencadenado una gran emoción en la población venezolana.

Se presentaron tres versiones, una de frente, y dos de los perfiles izquierdo y derecho, de los cuales en esta información presentamos a los visitantes de nuestra Página PrensaPopularSolidaria Comunistas Miranda, el rostro en presentación frontal, presentada en la Televisora Nacional.

Fuente: PrensaPopularSolidaria_(PrenPoSolid)
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lunes, 25 de abril de 2011

SEBIN NO PERMITE VER AL PERIODISTA JOAQUÍN PÉREZ Y LO MANTIENE INCOMUNICADO

Siendo las 2 pm., una delegación del PCV, encabezada por el diputado, Oscar Figuera y Pedro Eusse, el dirigente de PSUV, Amilca Figueroa y dirigentes del Movimiento Continental Bolivariano, con su secretario general, Carlos Casanueva, y Yul Jabour en representación del Comité de Solidaridad Internacional COSI se presentaron en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional SEBIN, con el objetivo de entrevistarse con el periodista Joaquín Pérez Becerra, ciudadano sueco, detenido en el aeropuerto Maiquetía cuando ingresaba al país procedente de Alemania.

Pasando más de cuatro horas, la delegación, junto al abogado Hugo Martínez, se tuvo que retirar de la sede del SEBIN, sin habérseles permitido ver al periodista detenido, aduciendo que está incomunicado, según un oficial en la entrada del Helicoide.

El abogado Martínez, señaló a Tribuna Popular que el detenido, ciudadano sueco, se le está violando sus derechos consagrado en la Constitución y nuestras leyes que señalan que a cualquier detenido se le debe poner en conocimiento, antes de 12 horas, del Ministerio Público, Y cuando ya han pasado casi 30 horas de su detención, aun no se hace, señaló.

Martínez informó que se procederá a interponer un recurso de amparo “Hábeas Corpus- en favor del detenido porque se le están violando sus derechos.
Cabe señalar que Pérez es Director de la Agencia de Noticias Nueva Colombia ANNCOL y venia por motivo de trabajo para conocer la realidad del proceso Bolivariano y combatir las matrices de opinión imperialistas en el mundo.
Pérez Becerra había estado en Venezuela en varias oportunidades expresando su solidaridad con el proceso revolucionario venezolano.

Se conoce que el director de ANNCOL obtuvo el status de refugiado político en Suecia en la primera mitad de los años 90 y hace 10 años aproximadamente, renuncio a su nacionalidad colombiana para asumir la nacionalidad de ese país que le dio asilo, al momento de nacer su hija.

También se informó que su primera esposa, una dirigente colombiana, fue asesinada en el marco del plan de exterminio (Baile Rojo) que desarrolló el gobierno colombiano con los militantes de izquierda agrupados en la Unión Patriótica, razón por la cual Pérez tuvo que pedir asilo a Suecia, lo cual le fue concedido y años después adopto esa nacionalidad, renunciando a la colombiana.
Las organizaciones sociales y políticas, convocaron para este Lunes, a las 10:30 AM. en la sede del SEBIM, ubicada en el Helicoide para manifestarse por la libertad del periodista.

Fuente: Comunistas En Lucha, Chacao. Tribuna Popular

sábado, 15 de enero de 2011

NO APOYAR LA LEY ORGÁNICA DEL TRABAJO ES UN ACTO CONTRAREVOLUCIONARIO

Más de cincuenta mil trabajadores exigieron aprobación de la LOT en marcha del 9 de noviembre

Por:Cecilia Menghini

Dentro de la construcción del socialismo se encuentra el debate ideológico que debe llevarnos a ganar el favor de las grandes mayorías para la defensa de un planteamiento que está al servicio de sus intereses como clase obrera y no en función de los intereses de los capitalistas pro imperialistas.

Así lo expresó Luis Valera, secretario de Organización Célula "Eulogio Barreto" del Partido Comunista de Venezuela al referirse a la tardanza que ha tenido la aprobación de la Ley Orgánica del Trabajo. "Es un acto contrarrevolucionario la no aprobación de la LOT".

Señaló Valera que "el 09 noviembre, cuando el Partido Comunista de Venezuela, la Unión Nacional de Trabajadores y otros factores revolucionarios acompañaron a la clase trabajadora para exigir la aprobación de una nueva y revolucionaria Ley Orgánica del Trabajo, dirigentes identificados con el Psuv realizaron críticas".

Traición

Recordó Valera que "casi como un acto de traición a la revolución criticaron ellos esta movilización, cuando traición al avance revolucionario, es negarse a aprobar una ley que apunte a la superación de unas relaciones sociales de producción netamente capitalistas como las que aún existen en Venezuela".

La vigente Asamblea Nacional tiene diez años de deuda con los trabajadores y trabajadoras en cuanto a la actualización de esta Ley por eso esta demora la consideramos un acto contrarrevolucionario.

Indicó Valera que "otra postura que fue quizá la que me sorprendió más, fue el querer discutir la LOT a partir del año entrante a fin de "desenmascarar" a la oposición y no creo que la oposición necesite ser desenmascarada".

Sabemos que el "oposicionismo" es la expresión política de los sectores oligárquicos antinacionales vinculados al imperialismo y es manipulador proponer que el debate es lo fundamental y no la aprobación concreta de la Ley, sobre todo cuando el 26S no logramos los dos tercios necesarios para la aprobación de leyes orgánicas a partir de enero 2011.

Reiteró el dirigente del PCV que más que un "desenmascaramiento", lo que se busca es un engavetamiento de la Ley para una eventual negociación con los representantes del empresariado y la oligarquía (oposición) y esto es conciliación.

Posición del PCV

Manifestó Valera que "los comunistas venezolanos, seguimos convencidos de la necesidad de aprobar inmediatamente la LOT, es decir, ahora en el 2010, con contenido profundamente revolucionario en lo reivindicativo y en lo político".

Hay la necesidad de convertir los Consejos Socialistas de Trabajadores y Trabajadoras en órganos del Poder Popular con poder efectivo en los centros de trabajo públicos, privados y mixtos.

"Para 2011 sería imposible, sentenció Valera, porque es evidente que los representantes de la oligarquía nacional jamás votarían por una propuesta como esta de corte obrerista y reivindicativa".

Sí esta normativa no logra aprobarse este año y se engaveta para negociarla en 2011 con los patrones privados representados en la AN por los diputados de oposición, a los "dirigentes" revolucionarios que tuvieron esta gran idea de esperar "el gran debate" con nuestros enemigos de clase, la historia no los absolverá.

Fuente: Tribuna Popular/Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro

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lunes, 3 de enero de 2011

LA REPUBLICA ARABE SAHARAUI DEMOCRATICA: EL DERECHO DE UN PUEBLO A EXISTIR


Es probable que usted escuche por primera vez de la existencia de la Republica Árabe Saharaui Democrática. Así le ocurrió al suscrito cuando Esteban Silva, presidente del Comité Chileno de Solidaridad con la RASD le habló hace unos pocos meses de este drama humanitario que es una vergüenza para la humanidad y especialmente para la medieval monarquía marroquí del rey Mohammed VI y que no existe para los grandes medios de prensa.

La nación saharauis es un conglomerado humano étnicamente árabe, de cerca de un millón de personas, su capital es El Aalùn, su presidente es Mohamed Abdelaziz. y la mayor parte de su territorio se encuentra ocupado ilegalmente por tropas marroquíes (país de 31 millones de habitantes) que con un muro quinientas veces mayor al de Berlín le impiden la salida al mar mediterráneo que es su fuente económica natural. Su forma de organización política es democrática, tienen un presidente y un parlamento de elección popular.
Los saharauìes hablan castellano, porque al igual que nosotros tuvieron el infortunio de ser colonia española. Lo fueron a partir de una invasión española en 1860, durante el reinado de Isabel II, que intentó infructuosamente lo mismo con Chile y Perú en aquellos años. En Nuestra América se fueron con la cola entre medio de las piernas y con su flota naval en bandera de zozobra.

Las potencias imperialistas europeas “legalizaron” la invasión española en la Conferencia de Berlín y los saharauis pasaron a ser un “protectorado” español. En 1957, en plena dictadura franquista, fue anexionada, sin tapujo alguno, como una provincia española.

En medio de una tendencia irreversible a la descolonización, que entre otras cosas era patrocinada por Naciones Unidas el año 1975 , cuando el franquismo se caía a pedazos, los hispanos abandonaron lo que llamaban El Sahara Español y lo “entregaron” a Mauritania y Marruecos.

Estos últimos iniciaron previamente una llamada “marcha verde”, con la que ocuparon los territorios saharauis a los cuales les quedó sólo huir a campos de refugiados o someterse. Esta fue la puesta en escena de la transacción española/marroquí.

La organización política Saharaui, el Frente Polisario, opuso severa resistencia causando importantes bajas al ejercito marroquí, para lo cual contó con la solidaridad de Argelia y otros países africanos. Aún en esas circunstancias los polisarios se dieron es espacio y lugar para solidarizar con el Chile sojuzgado. El Frente Polisario proclamó la independencia de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), poniendo en vigencia su Constitución.

El Tribunal de Justicia de la Haya y Naciones Unidas han resuelto que se implemente un plebiscito en los territorios ocupados. A esto los marroquíes se niegan en la seguridad de su derrota. Decenas de países reconocen hoy a la RASD, Chile aún no lo hace.

Miles de personas viven en campos de refugiados sin acceso al mar. En días recientes decenas de ellos han sido asesinados ante sus protestas por la opresión en que viven. Sufren detenciones torturas y desapariciones en sus territorios ocupados. Los chilenos después de lo que hemos vivido no podemos ser indiferentes.

Fuente http://pcvchacao-enlucha.blogspot.com
http://elavionrojonoticias.blogspot.com/2011/01/la-republica-arabe-saharaui-democratica.html ROBERTO AVILA TOLEDO

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Bancada del PSUV aprueba Ley que equipara la solidaridad internacional con la injerencia imperialista

Con los votos de la mayoría de la bancada parlamentaria del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) fue aprobada en la noche de este martes la contradictoria Ley de Defensa de la Soberanía Política y Autodeterminación Nacional en la cual "equipara la Solidaridad Internacional entre los pueblos, con la injerencia desestabilizadora del imperialismo estadounidense" para derribar gobiernos democráticos.

El instrumento legal, que contiene 10 artículos, tiene por objeto Proteger el Ejercicio de la Soberanía Política y la Autodeterminación Nacional de la Injerencia Extranjera, "que mediante ayudas económicas o aportes financieros destinadas a organizaciones con fines políticos, dedicadas a la defensa de los derechos políticos o personas naturales que realicen actividades políticas, puedan atentar contra la estabilidad y funcionamiento de las instituciones de la República", reza el Artículo 1.


Para el Partido Comunista de Venezuela (PCV), la forma como está redactada la Ley pone al mismo nivel la solidaridad internacional y el Internacionalismo Proletario que luchan en el mundo contra el Enemigo de Clases y la Injerencia de Potencias Extranjeras para imponer a los pueblos sus designios imperiales.

En voz del diputado Edgar Lucena, mostró por una parte el acuerdo del PCV con parte de la ley porque condena "cualquier forma e intervención imperialista, a través de su financiamiento y todo tipo de recurso proveniente del narcotráfico", agregó.

Sin embargo, el diputado Lucena dijo la bancada comunista salvaba su voto por considerar que no garantizaba, a su juicio, la Consolidación del Internacionalismo Proletario. "Nosotros consideramos que tal como está planteada la ley afecta el principio del internacionalismo proletario que se expresa en la cooperación internacional de los trabajadores, de los pueblos y de los movimientos revolucionarios del mundo", explicó Lucena.

Es claro precisar que en el mundo estero se desarrolla una lucha de clases donde se enfrentan explotados y explotadores, donde se ve enfrentados irreconciliablemente dos proyectos de sociedad, el socialismo liberador y el capitalismo opresor. En ese marco, la lucha se desarrolla en escenarios nacionales e internacionales. Por ello que el PCV opinó que esta Ley va contra el principio de apoyo entre los pueblos.

Para el PCV, el Proyecto de Ley “equipara injerencia imperialista con solidaridad internacionalista. En la exposición de motivos, se propone que se toma en referencia a Simón Bolívar. Eso es algo bastante alejado de la realidad”, señaló Lucena.

Recordando que si hubo un pueblo que recibió solidaridad y dio solidaridad en recursos económicos, en armas y en hombres y mujeres, fue el pueblo venezolano.

“Y el Libertador Simón Bolívar recibió solidaridad en recursos económicos, en armas y en hombres y mujeres, de distintos países y gobierno. Eso lo consideramos Solidaridad Internacionalista, y es distinto y antagónico con el financiamiento que hace el imperialismo norteamericano con organizaciones, llamadas ONGs o partido políticos de la derecha para la desestabilización y derrocamiento del Gobierno Nacional para imponer títeres al servicio del imperialismo”, subrayó.

Insistiendo que este proyecto de Ley equipara ambas cosas y por esa razón de principios el Partido Comunista no puede apoyar dicho proyecto, Es antihistórico ese planteamiento”, termino señalando el dirigente a nombre de la fracción parlamentaria del Partido Comunista de Venezuela.

Por su parte el diputado Rafic Souki, del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), manifestó que con esta ley se evitará que partidos políticos y organizaciones no gubernamentales sean financiadas por factores externos a los objetos de perpetrar acciones desestabilizadoras en el país.

La bancada parlamentaria opositora -Podemos y Frente Humanista- votó en contra por considerar que "es un acto más de persecución a la disidencia".
Nota de la Redacción de PrensaPopularSolidaria:
Para los televidentes que estaban interesados en seguir y siguieron la Sesión de ayer fue particularmente chocante la actitud del VicePresidente de la AN Darío Vivas, de impedir a los Comunistas, ---quienes en bien del debate habían hecho los planteamientos y posición que tenían al respecto en una reunión con la representación de la bancada del PSUV--de impedir, recalcamos, que el Diputado Edgard Lucena, del PCV, terminara de fijar públicamente la posición Comunista, quitándole la corriente al micrófono, como a todas luces se vió por la ANTV.
Fuente: Tribuna Popular/PrensaPopularSolidaria/Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro/

miércoles, 1 de diciembre de 2010

LA INTERNACIONAL COMUNISTA Y LA INTERNACIONAL SINDICAL ROJA

La Internacional Comunista y la Internacional Sindical Roja

III CONGRESO DE LA INTERNACIONAL COMUNISTA

(22 de junio-12 de julio de 1921)

ILa burguesía mantiene en la esclavitud a la clase obrera no solamente por la fuerza bruta sino también por medio de la mentira refinada. La escuela, la iglesia, el parlamento, las artes, la literatura, la prensa cotidiana, son otros tantos poderosos instrumentos de que se vale la burguesía para embrutecer a las masas obreras y lograr que penetren las ideas burguesas en el proletariado.

Entre esas ideas burguesas que la clase dominante ha logrado infiltrar en las masas trabajadoras, se halla la idea de la neutralidad de los sindicatos, de su carácter apolítico, ajeno a todo partido.

Desde las últimas décadas de la historia contemporánea y en particular desde el fin de la guerra imperialista, en toda Europa y América, los sindicatos son las organizaciones más numerosas del proletariado. En ciertos Estados abarcan a toda la clase obrera sin excepción. La burguesía comprende perfectamente que el destino del régimen capitalista depende actualmente de la postura de esos sindicatos con respecto a la influencia burguesa universal y de la actitud de sus lacayos socialdemócratas para mantener a cualquier precio a los sindicatos cautivos de las ideas burguesas.

La burguesía no puede invitar abiertamente a los sindicatos obreros a apoyar a los partidos burgueses. Por eso los invita a no sostener a ningún partido, sin exceptuar al partido del comunismo revolucionario.

La divisa de la “neutralidad” o del “apoliticismo” de los sindicatos tiene ya tras suyo un largo pasado. En el curso de una docena de años esta idea burguesa fue inoculada a los sindicatos de Inglaterra, Alemania, EE.UU. y otros países, tanto a los jefes de los sindicatos burgueses en la Hirsch-Dunker como a los dirigentes de los sindicatos clericales y cristianos, tanto a los representantes de los llamados sindicatos libres de Alemania como a los líderes de las viejas y pacíficas tradeuniones inglesas, y a muchos otros partidarios del sindicalismo. Legien, Gompers, Jouhaux, Sidney Webb predicaron durante años a los sindicatos la neutralidad.

En realidad, los sindicatos nunca fueron neutrales y no habrían podido serlo, aun si lo hubiesen querido. La neutralidad de los sindicatos sólo podría causar daño a la clase obrera, pero además es irrealizable. En el duelo entre el trabajo y el capital, ninguna gran organización obrera puede permanecer neutral. En consecuencia, los sindicatos no pueden quedar al margen en la pugna entre los partidos burgueses y el partido del proletariado. Los partidos burgueses se dan cuenta perfectamente de ello. Pero así como la burguesía tiene necesidad de que las masas crean en la vida eterna, también necesita que se crea que los sindicatos pueden ser apolíticos y pueden conservar la neutralidad respecto al partido comunista obrero. Para que la burguesía pueda continuar dominando y oprimiendo a los obreros y obtener la plusvalía, no necesita sólo del sacerdote, del policía, del general, sino también del burócrata sindical, el “líder obrero” que predica a los sindicatos obreros la neutralidad y la indiferencia ante la lucha política.

Aún antes de la guerra imperialista, la falsedad de esta idea de neutralidad fue cada vez más evidente para los proletarios conscientes de Europa y América. A medida que los antagonismos sociales se agudizan, la mentira es más innegable. Cuando comenzó la carnicería imperialista, los antiguos jefes sindicales se vieron obligados a arrojar la máscara de la neutralidad y a marchar francamente cada uno con “su” burguesía.

Durante la guerra imperialista, todos los socialdemócratas y los sindicalistas, que habían pasado años predicando la indiferencia política en los sindicatos, lanzaron a esos mismos sindicatos al servicio de la más sangrienta y vil política de los partidos burgueses.

Ellos, ayer campeones de la neutralidad, actúan ahora como los agentes declarados de un determinado partido político, exceptuando uno solo, el partido de la clase obrera.

Luego de la finalización de la guerra imperialista, esos mismos dirigentes socialdemócratas y sindicalistas tratan nuevamente de imponer a los sindicatos la máscara de la neutralidad y el apoliticismo. Habiendo pasado el peligro militar, los agentes de la burguesía se adaptan a las nuevas circunstancias y tratan de desviar a los obreros del camino revolucionario y conducirlos por el de la burguesía.

La economía y la política siempre han estado indisolublemente ligadas entre sí. Ese nexo es particularmente fuerte en épocas como las actuales. No hay un solo problema importante de la vida política que no interese a la vez al partido obrero y al sindicato obrero.

Cuando en Francia el gobierno imperialista decreta la movilización de ciertas clases para ocupar la cuenca del Ruhr o para oprimir a Alemania en general, ¿un sindicato francés realmente proletario puede afirmar que ese es un problema estrictamente político que no debe interesar a los sindicatos? ¿Un sindicato francés verdaderamente revolucionario puede declararse “neutral” o “apolítico” respecto a ese problema?

O bien, si inversamente en Inglaterra se produce un movimiento puramente económico como la última huelga de mineros, ¿el partido comunista tiene el derecho de decir que este problema no le concierne e interesa solamente a los sindicatos? Cuando se inicia la lucha contra la miseria y la pobreza agudizadas por millones de desocupados, cuando se está obligado a plantear prácticamente el problema del embargo de las viviendas burguesas para subvenir a las necesidades del proletariado, cuando masas cada vez más numerosas de obreros están obligadas por la vida misma a considerar la posibilidad de una lucha armada, cuando en uno u otro país los obreros organizan la ocupación de las fábricas, decir que los sindicatos no deben mezclarse en la lucha política o deben permanecer “neutrales” con respecto a los partidos es, en realidad, ponerse al servicio de la burguesía.

Pese a toda la diversidad de sus denominaciones, los partidos políticos de Europa y de América pueden ser divididos en tres grandes grupos: 1) los partidos de la burguesía, 2) los partidos de la pequeña burguesía (sobre todo el socialdemócrata), 3) el partido del proletariado (los comunistas). Los sindicatos que se proclaman “apolíticos” y “neutrales” con respecto a esos tres grupos no hacen sino ayudar, en realidad, a los partidos de la pequeñaburguesía y de la burguesía.

II

La asociación sindical de Ámsterdam es una organización en la que se reúnen y fraternizan las Internacionales dos y dos y media. Esta organización es considerada por toda la burguesía con esperanza y solicitud. La gran idea de la Internacional sindical de Ámsterdam es, en este momento, la neutralidad de los sindicatos. No es casual que esta divisa sirva a la burguesía y a sus lacayos socialdemócratas o sindicalistas de derecha como medio para tratar de reunir nuevamente a las masas obreras de Occidente y América. Mientras que la Segunda Internacional política, al colocarse abiertamente de parte de la burguesía, fracasó lamentablemente, la Internacional de Ámsterdam, que intenta nuevamente encubrirse tras la idea de neutralidad, aún tiene cierto éxito.

Con la consigna de la “neutralidad”, la Internacional sindical de Ámsterdam se encarga de las operaciones más difíciles y sucias de la burguesía: sofocar la huelga de mineros en Inglaterra (como aceptó hacerlo el famoso J. H. Thomas, que es a la vez el presidente de la II Internacional y uno de los líderes más conocidos de la Internacional sindical amarilla de Ámsterdam), disminuir los salarios, organizar el saqueo sistemático a los obreros alemanes debido a los pecados de Guillermo y de la burguesía imperialista alemán. Leipart y Grassmann, Wissel y Bauer, Robert Schmidt y J. H. Thomas, Albert Thomas y Jouhaux, Daszynski y Zulavski, todos ellos se han distribuido los papeles: unos, viejos dirigentes sindicales, participan actualmente en los gobiernos burgueses en calidad de ministros, de comisarios gubernamentales o de funcionarios en general, mientras que otros, totalmente solidarios de los primeros, siguen al frente de la Internacional sindical de Ámsterdam para predicar a los obreros sindicados la neutralidad política.

La Internacional sindical de Ámsterdam constituye actualmente el principal apoyo del capital mundial. Es imposible combatir victoriosamente esta fortaleza del capitalismo si antes no se comprende la necesidad de combatir la falsa idea del apoliticismo y de la neutralidad de los sindicatos. A fin de poseer un arma conveniente para derrotar a la Internacional amarilla de Ámsterdam, es preciso ante todo establecer relaciones mutuas, claras y precisas, entre el partido y los sindicatos en cada país.

III

El Partido comunista es la vanguardia del proletariado, la vanguardia que reconoció perfectamente las vías y medios para liberar al proletariado del yugo capitalista y que por esa razón aceptó conscientemente el problema comunista.

Los sindicatos son la organización más masiva del proletariado, que tiende cada vez más a abarcar sin excepción a todos los obreros de cada sector de la industria y a ingresar en sus filas no solamente a los comunistas conscientes sino también a las categorías intermedias y hasta totalmente atrasadas de trabajadores, que van conociendo paulatinamente el comunismo a través de las experiencias de la vida.

El papel de los sindicatos en el período que precede al combate del proletariado por la conquista del poder, durante ese combate y luego, después de la conquista, difiere en muchos aspectos pero siempre, antes, durante y después, los sindicatos siguen siendo una organización más vasta, más masiva, más general que el partido, y en relación con este último desempeñan hasta cierto punto el papel de la circunferencia con relación al centro. Antes de la conquista del poder, los sindicatos verdaderamente proletarios organizan a los obreros principalmente en el orden económico para la conquista de posibles mejoras, para el total derrocamiento del capitalismo, pero en un primer plano de toda su actividad figura la organización de la lucha de las masas proletarias contra el capitalismo en vistas a la revolución proletaria.

Durante la revolución proletaria, los sindicatos realmente revolucionarios organizan, junto con el partido, a las masas para el asalto a las fortalezas del capital y se encargan de los primeros trabajos de organización de la producción socialista.

Luego de la conquista y el afianzamiento del poder proletario, la acción de los sindicatos se traslada sobre todo al campo de la organización económica y consagra casi todas sus fuerzas a la construcción del edificio económico sobre bases socialistas, convirtiéndose así en una verdadera escuela práctica del comunismo.

Durante esas tres fases de la lucha del proletariado, los sindicatos deben apoyar a su vanguardia, el partido comunista, que dirige la lucha proletaria en todas sus etapas. Al efecto, los comunistas y los elementos simpatizantes deben constituir en el seno de los sindicatos agrupaciones comunistas totalmente subordinados al partido comunista en su conjunto.

La táctica consistente en formar agrupaciones comunistas en cada sindicato, formulada por el 2º Congreso Universal de la Internacional comunista, fue verificada totalmente durante el año transcurrido y dio resultados considerables en Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y en muchos otros países. Si por ejemplo grupos importantes de obreros, poco fogueados e insuficientemente experimentados en política, salen de los sindicatos socialdemócratas libres de Alemania porque perdieron toda esperanza de obtener una ventaja inmediata con su participación en esos sindicatos libres, ese hecho no debe en ningún caso modificar la actitud de principio de la Internacional comunista con respecto a la participación comunista en el movimiento profesional. El deber de los comunistas consiste en explicar a todos los proletarios que la salvación no reside en salir de los antiguos sindicatos para crear otros nuevos o para dispersarse en una multitud de hombres desorganizados, sino en hacer la revolución en los sindicatos, en acabar con el espíritu reformista y la traición de los líderes oportunistas para hacer de esas organizaciones un arma activa del proletariado revolucionario.

IV

Durante el próximo período, la tarea capital de todos los comunistas es la de trabajar con energía, perseverancia, encarnizamiento para conquistar a la mayoría de los sindicatos. En ningún caso los comunistas deben dejarse desanimar por las tendencias reaccionarias que se manifiestan actualmente en el movimiento sindical y tienen que dedicarse, mediante la más activa participación en todos los combates cotidianos, a conquistar a los sindicatos para el comunismo pese a todos los obstáculos y las oposiciones.

El mejor indicio de la fuerza de un partido comunista es la influencia real que ejerce sobre las masas de obreros sindicados. El partido debe saber ejercer la influencia más decisiva sobre los sindicatos sin someterlos a la menor tutela. El partido tiene células comunistas en determinados sindicatos, pero el sindicato no está sometido a él. Sólo mediante un trabajo continuo, sostenido y abnegado de las células comunistas de los sindicatos, el Partido puede llegar a provocar una situación en la que todos los sindicatos sigan voluntariamente y con fervor los consejos del partido.

En los sindicatos franceses se observa un excelente proceso de fermentación. Los obreros se reponen finalmente de la crisis del movimiento obrero y comienzan en la actualidad a condenar la traición de los socialistas y de los sindicalistas reformistas.

Los sindicalistas revolucionarios aún están imbuidos, en cierta medida, de prejuicios contra la acción política y contra la idea del partido político proletario. Profesan la neutralidad política tal como fue expresada en 1906 en la Carta de Amiens. La posición confusa y falsa de esos elementos sindicalistas-revolucionarios implica el mayor peligro para el movimiento. Si obtuviese la mayoría, esta tendencia no sabría qué hacer y se encontraría impotente frente a los agentes del capital, a los Jouhaux y Dumoulin.

Los sindicalistas-revolucionarios franceses no tendrán una firme línea de conducta mientras el partido comunista tampoco la tenga. El Partido comunista francés debe dedicarse a mantener una colaboración amical con los mejores elementos del sindicalismo revolucionario.

Sin embargo, sólo debe contar en primer término con sus propios militantes y debe formar células en todos los lugares donde haya tres o más comunistas. El partido habrá de emprender una campaña contra la neutralidad. Del modo más amable pero también más resuelto, el partido debe destacar los defectos de la actitud del sindicalismo-revolucionario. Sólo de este modo se podrá radicalizar el movimiento sindical en Francia y establecer una estrecha colaboración con el partido.

En Italia se da una situación similar: la masa de obreros sindicados está animada por un espíritu revolucionario, pero la dirección de la Confederación del Trabajo se halla en manos de reformistas y centristas declarados que están totalmente con los dirigentes de Ámsterdam. La primera tarea de los comunistas italianos consiste en organizar una acción cotidiana encarnizada y perseverante en el seno de los sindicatos y dedicarse sistemática y pacientemente a denunciar el carácter equívoco e irresoluto de los dirigentes, a fin de quitarles los sindicatos.

Las tareas que incumben a los comunistas italianos con respecto a los elementos revolucionarios sindicalistas de Italia son, en general, las mismas que las de los comunistas franceses.

En España existe un movimiento sindical poderoso, revolucionario, pero aún no totalmente consciente de sus objetivos, y nosotros tenemos un partido comunista joven y relativamente débil. Dada esta situación, el Partido debe tender a afianzarse en los sindicatos, ayudarlos con sus consejos y su acción, esclarecer al movimiento sindical y vincularse a él mediante lazos amicales para encarar la organización común de todos los combates.

Muy importantes acontecimientos se producen en el movimiento sindical inglés, que se radicaliza rápidamente, desarrollando el movimiento de masas. Los viejos dirigentes sindicales pierden rápidamente sus posiciones. El partido debe realizar los mayores esfuerzos para afianzarse en los grandes sindicatos tales como la Federación de Mineros, etc. Todo miembro del partido debe militar en algún sindicato tratando de orientarlo hacia el comunismo mediante un trabajo orgánico, perseverante y activo. Nada debe ser descuidado en la tarea de establecer una vinculación más estrecha con las masas.

En EE.UU., observamos el mismo desarrollo pero un poco más lento. En ningún caso los comunistas deben limitarse a abandonar la Federación Americana del Trabajo, organismo reaccionario, sino que por el contrario deben hacer todo lo posible por penetrar en las antiguas uniones y radicalizarlas. Es importante colaborar necesariamente con los mejores elementos de los I.W.W., pero esta colaboración no excluye la lucha contra sus prejuicios.

En Japón se ha desarrollado espontáneamente un poderoso movimiento sindical, pero aún carece de una dirección definida. La tarea principal de los elementos comunistas del Japón consiste en apoyar ese movimiento y ejercer sobre él una influencia marxista.

En Checoslovaquia, nuestro partido cuenta con la mayoría de la clase obrera, mientras que el movimiento sindical sigue aún en gran parte en manos de los socialpatriotas y de los centristas y, además, está escindido según las distintas nacionalidades de sus miembros. Ese es el resultado de la falta de organización y de claridad de los sindicatos, aun cuando muchos de ellos estén animados por el espíritu revolucionario. El Partido debe hacer todo lo posible para poner fin a esa situación y conquistar al movimiento sindical para el comunismo. Para alcanzar ese objetivo, es absolutamente indispensable crear células comunistas, así como un organismo sindical comunista central y común para todos los países. Para ello hay que trabajar enérgicamente en la fusión en un todo único a las diferentes uniones escindidas por naciones.

En Austria y en Bélgica, los socialpatriotas supieron tomar con habilidad y firmeza la dirección del movimiento sindical que es, en esos dos países, el principal objetivo del combate. Los comunistas deben, por lo tanto, centrar toda su atención en ese sentido.

En Noruega, el partido, que cuenta con la mayoría de los obreros, encarará con mayor firmeza el movimiento sindical y aislará a los elementos dirigentes centristas. En Suecia, el partido debe combatir con la mayor energía no solamente al reformismo sino también a la corriente pequeño burguesa existente en el socialismo.

En Alemania, el partido es una excelente vía para conquistar gradualmente a los sindicatos. Ningún tipo de concesión puede ser hecha a los que preconizan el abandono de los sindicatos, pues esta actitud haría el juego a los socialpatriotas. Ante las tentativas por excluir a los comunistas hay que oponer una resistencia vigorosa y obstinada. Deben ser realizados los más grandes esfuerzos para conquistar la mayoría en los sindicatos.

V

Todas esas consideraciones determinan las relaciones que deben existir entre la Internacional comunista por una parte y la Internacional sindical roja por la otra. La Internacional comunista no debe dirigir solamente la lucha política del proletariado en el sentido estricto del término sino también toda su campaña liberadora, cualquiera que sea la forma qué adopte. La Internacional comunista no puede ser solamente la suma aritmética de los Comités centrales de los partidos comunistas de los diferentes países. La Internacional comunista debe inspirar y coordinar la acción y los combates de todas las organizaciones proletarias tanto profesionales, cooperativas, sovietistas, educativas, etcétera, como estrictamente políticas.

La Internacional sindical roja, que difiere en este punto de la Internacional amarilla de Ámsterdam, no puede en ningún caso aceptar el criterio de la neutralidad. Una organización que quisiera ser neutral, frente a las Internacionales II, II ½ y III, sería inevitablemente un juguete en manos de la burguesía. El programa de acción de la Internacional sindical roja, que es transcripto más adelante y que el 3er, Congreso internacional pone a consideración del primer congreso mundial de los sindicatos rojos, será defendido, en realidad, únicamente por los partidos comunistas, únicamente por la Internacional comunista. Para insuflar el espíritu revolucionario en el movimiento profesional de cada país, para ejecutar lealmente su nueva tarea revolucionaria, los sindicatos rojos estarán obligados a trabajar en contacto estrecho con el partido comunista de su país, y la Internacional sindical roja deberá coordinar su acción con la de la Internacional comunista.

Los prejuicios de neutralidad, de independencia, de apoliticismo, de indiferencia hacia los partidos, que constituyen el pecado de muchos sindicalistas revolucionarios leales de Francia, España, Italia y otros países, objetivamente no son sino un tributo pagado a las ideas burguesas. Los sindicatos rojos no pueden triunfar sobre Amsterdam, y en consecuencia sobre el capitalismo, sin romper de una vez por todas con esta idea burguesa de independencia y neutralidad.

Desde el punto de vista de la economía de las fuerzas y de la mejor concentración de los golpes, la situación ideal será la constitución de una Internacional proletaria única, que agrupe a la vez a los partidos políticos y a todas las otras formas de organización obrera. Es indudable que el porvenir pertenece a ese tipo de organización. Pero en el momento actual de transición, con la variedad y diversidad de sindicatos que existen en los diferentes países, es necesario constituir una unión autónoma de sindicatos rojos que acepte en general el programa de la Internacional comunista, pero de un modo más libre de como lo hacen los partidos políticos pertenecientes a esa Internacional.

La Internacional sindical roja organizada sobre esas bases tendrá derecho a todo el apoyo del 3er. Congreso Universal de la Internacional comunista. Para establecer una vinculación más estrecha entre la Internacional comunista y la Internacional roja de los sindicatos, el 3er. Congreso Universal de la Internacional comunista propone una representación mutua de tres miembros de la Internacional comunista en el Comité Ejecutivo de la Internacional sindical roja y viceversa.

El programa de acción de los sindicatos rojos, según el criterio de la Internacional comunista, es aproximadamente el siguiente:

PROGRAMA DE ACCIÓN

1. La crisis aguda que devasta la economía del mundo entero, la caída catastrófica de los precios mayoristas, la superproducción coincidente de hecho con la escasez de mercancías, la política agresiva de la burguesía respecto a la clase obrera, la tendencia obstinada a disminuir los salarios y a hacer retroceder a la clase obrera varias decenas de años, la irritación de las masas por una parte y la impotencia de los antiguos sindicatos obreros y de sus métodos por la otra, todos estos hechos imponen a los sindicatos revolucionarios de los distintos países nuevas tareas. Son necesarios nuevos métodos de lucha económica en relación con el período de disgregación capitalista: es preciso que los sindicatos obreros adopten una política económica agresiva para rechazar la ofensiva del capital, fortalecer las antiguas posiciones y pasar a la ofensiva.

2. La acción directa de las masas revolucionarias y de sus organizaciones contra el capital constituye la base de la táctica sindical. Todas las conquistas obreras están en relación con la acción directa y la presión revolucionaria de las masas. Por “acción directa”, debe entenderse toda clase de presiones directas ejercidas por los obreros sobre los patronos y sobre el Estado: boicot, huelgas, acciones callejeras, demostraciones, ocupación de fábricas, oposición violenta a la salida de los productos de esas empresas, sublevación armada y otras acciones revolucionarias, adecuadas para unir a la clase obrera en la lucha por el socialismo. La tarea de los sindicatos revolucionarios consiste, por lo tanto, en hacer de la acción directa un medio de educar y de preparar a las masas obreras para la lucha por la revolución social y la dictadura del proletariado.

3. Estos últimos años de lucha demostraron con particular evidencia toda la debilidad de las uniones estrictamente profesionales. La adhesión simultánea de los obreros de una empresa a varios sindicatos los debilita durante la lucha. Es necesario pasar, y ese debe ser el punto inicial de una lucha incesante, de la organización puramente profesional a la organización por industrias: “Una empresa, un sindicato” es la consigna en el campo de la estructura sindical. Se debe tender a la fusión de ese tipo de sindicatos por la vía revolucionaria, planteando el problema directamente ante los sindicatos de las fábricas y empresas y elevando luego el debate hasta en las conferencias locales y regionales y en los congresos nacionales.

4. Cada fábrica, cada taller debe convertirse en un bastión, una fortaleza de la revolución. La antigua forma de vinculación entre los afiliados y sus sindicatos (delegados de talleres que reciben las cotizaciones, representantes, personas de confianza, etc.) debe ser remplazada por la creación de comités de fábricas. Estos serán elegidos por todos los obreros de la empresa, cualquiera que sea el sindicato a que pertenezcan y las convicciones políticas que profesen. La tarea de los partidarios de la Internacional sindical roja consiste en lograr que todos los obreros de la empresa participan en la elección de su organismo representativo. Las tentativas por elegir a los miembros de los comités de fábricas solamente entre los comunistas dan por resultado el alejamiento de las masas “sin partido”, debido a lo cual esas tentativas deben ser categóricamente condenadas. Eso sería una célula y no un comité de fábrica. El sector revolucionario debe reaccionar e influir, por medio de las células, de los comités de acción y de sus miembros, en la asamblea general y en el comité de fábrica elegido.

5. La primera tarea que es preciso proponer a los obreros y a los comités de fábricas es la de exigir el mantenimiento, a cuenta de la empresa, de los obreros despedidos por falta de trabajo. En ningún caso se tolerará que los obreros sean arrojados a la calle sin que la empresa se ocupe de ellos. El patrón debe pagar a sus desocupados su salario completo. He aquí la exigencia alrededor de la cual hay que organizar no solamente a los desocupados sino también a los obreros que trabajan en la empresa, explicándoles al mismo tiempo que el problema de la desocupación no puede ser resuelto en el marco capitalista y que el mejor remedio contra la desocupación es la revolución social y la dictadura del proletariado.

6. El cierre de las empresas es actualmente, en la mayoría de los casos, un medio de depurarlas de sus elementos sospechosos. Por eso se luchará también contra el cierre de las empresas y los obreros deberán realizar una investigación sobre las causas de ese cierre. Al efecto, se crearán Comisiones especiales de control sobre las materias primas, el combustible, las demandas, se obtendrá una verificación efectiva de la cantidad disponible de materias primas, de los materiales necesarios para la producción y de los recursos financieros depositados en los bancos. Las comisiones de control especialmente elegidas deberán estudiar atentamente las vinculaciones entre la empresa en cuestión y las otras empresas y la supresión del secreto comercial debe ser propuesta a los obreros como una tarea práctica.

7. Uno de los medios de impedir el cierre en masa de las empresas, cuyo objetivo es disminuir los salarios y agravar las condiciones de trabajo, puede ser la ocupación de la fábrica y la continuación de la producción contra la voluntad del patrón. En presencia de la escasez actual de mercancías, es particularmente importante impedir toda detención en la producción. Por lo tanto, los obreros no deben tolerar un cierre premeditado de las fábricas. Según las condiciones locales, las condiciones de la producción, la situación política y la intensidad de la lucha social, el embargo de la empresa debe ir acompañado también de otros métodos de acción sobre el capital. La gestión de la empresa embargada debe ser confiada al comité de fábrica y al representante especialmente designado por el sindicato.

8. La lucha económica debe ser librada bajo la consigna del aumento de salarios y del mejoramiento de las condiciones de trabajo, los que deben ser elevados a un nivel sensiblemente superior al de antes de la guerra. Las tentativas por retrotraer a los obreros a las condiciones de trabajo de la preguerra deben ser rechazadas del modo más categórico y revolucionario. La guerra tiene por resultado el agotamiento de la clase obrera, y el mejoramiento de las condiciones de trabajo es una condición indispensable para reparar esa pérdida de fuerzas. Los alegatos de los capitalistas que ponen como pretexto la competencia extranjera no pueden de ningún modo ser tomados en cuenta. Los sindicatos revolucionarios no deben abordar los problemas de salarios y de las condiciones de trabajo desde el ángulo de la competencia entre los explotadores de diversas naciones sino que deben tener en cuenta la conservación y la protección de la fuerza de trabajo.

9. Si la táctica restrictiva de los capitalistas coincide con una crisis económica del país, el deber de los sindicatos revolucionarios consiste en no dejarse aislar. Desde un comienzo es preciso arrastrar a la lucha a los obreros de las empresas de servicios públicos (mineros, ferroviarios, electricistas, obreros del gas, etc.) para que la lucha contra la ofensiva del capital resienta desde el comienzo los centros nerviosos del organismo económico. Aquí son necesarias todas las formas de resistencias útiles para ese fin, desde la huelga parcial, intermitente, hasta una huelga general que se extienda a alguna gran industria en el plano nacional.

10. Los sindicatos deben proponerse como una tarea práctica del momento la preparación y organización de acciones internacionales por industrias. El paro de los transportes o de la extracción de la hulla, realizado en un plano internacional, es un poderoso medio de lucha contra las tentativas reaccionarias de la burguesía de todos los países.

Los sindicatos deben seguir con atención la coyuntura mundial para elegir el momento más propicio para su ofensiva económica. No deben olvidar ni un solo instante que una acción internacional sólo será posible si son creados los sindicatos revolucionarios, sindicatos que no deben tener nada en común con la Internacional amarilla de Ámsterdam.

11. La fe en el valor absoluto de los contratos colectivos, propagada por los oportunistas de todos los países, debe enfrentarse con la resistencia áspera y decidida del movimiento Sindical revolucionario. El contrato colectivo es sólo un armisticio. Los patrones violan esos contratos apenas tienen la menor posibilidad. Un respeto religioso ante los contratos colectivos evidencia la profunda penetración de la ideología burguesa en las mentes de los dirigentes de la clase obrera. Los sindicatos revolucionarios no tienen que renunciar a los contratos colectivos pero deben ser conscientes de su valor relativo y estudiar el método a seguir para violar esos contratos toda vez que sea ventajoso para la clase obrera.

12. La lucha de las organizaciones obreras contra el patrón individual y colectivo debe ser adaptada a las condiciones nacionales y locales, debe utilizar toda la experiencia de la lucha liberadora de la clase obrera. De ese modo, toda huelga importante no solamente tendrá que estar bien organizada sino que los obreros, desde un comienzo, organizarán cuadros especiales para combatir a los rompehuelgas y oponerse a la ofensiva provocadora de las organizaciones blancas de todo tipo sostenidas por los Estados burgueses. Los fascistas en Italia, la ayuda técnica en Alemania, los guardias cívicos formados por antiguos oficiales y suboficiales en Francia y en Inglaterra, todas esas organizaciones tienen como objetivo la desmoralización, el fracaso de toda acción obrera, un fracaso que se reduciría no a un simple remplazo de los huelguistas sino al aniquilamiento material de su organización y a la masacre de los dirigentes del movimiento. En esas condiciones, la organización de batallones de huelga especiales, de destacamentos de defensa obrera es una cuestión de vida o muerte para la clase obrera.

13. Las organizaciones de combate así creadas no deben limitarse a combatir a las organizaciones de los patronos y de los rompehuelgas sino que deben encargarse de detener todos los paquetes y mercancías expedidas con destino a la fábrica en huelga por otras empresas y oponerse a la transferencia de los pedidos a otras fábricas. Los sindicatos de los obreros del transporte están llamados a desempeñar, en este aspecto, un papel particularmente importante: a ellos les corresponde la tarea de obstaculizar el transporte de mercancías, lo que no podría realizarse sin la ayuda unánime de todos los obreros de la región.

Toda la lucha económica de la clase obrera en el curso del período que se inicia se concentrará alrededor de la consigna del control obrero sobre la producción, debiendo dicho control ser efectivizado sin esperar que el gobierno o las clases dominantes inventen algún sucedáneo. Es preciso combatir violentamente todas las tentativas de las clases dominantes y de los reformistas por crear asociaciones o comisiones paritarias, realizándose en cambio un estricto control sobre la producción, el cual solamente así dará resultados concretos. Los sindicatos revolucionarios deben combatir resueltamente el chantaje y la estafa ejercidas en nombre de la socialización por los dirigentes de los antiguos sindicatos con el apoyo de las clases dominantes. Toda la verborragia de esos señores a propósito de la socialización pacífica persigue el único objetivo de desviar a los obreros de la acción revolucionaria y de la revolución social.

15. Para distraer la atención de los obreros de sus tareas inmediatas y despertar en ellos ambiciones pequeñoburguesas, se plantea la idea de la participación de los obreros en los beneficios, es decir de la restitución a los obreros de una muy pequeña parte de la plusvalía creada por ellos. Esta consigna de perversión obrera debe ser objeto de la crítica más severa e implacable. “Ninguna participación en los beneficios, destrucción de los beneficios capitalistas”, esa es la consigna de los sindicatos revolucionarios.

16. Para obstaculizar o romper la fuerza combativa de la clase obrera, los Estados burgueses aprovecharon la posibilidad de militarizar provisoriamente ciertas fábricas o sectores de la industria con el pretexto de proteger a las industrias de importancia vital. Pretextando la necesidad de preservarse lo más posible contra perturbaciones económicas, los Estados burgueses introdujeron, para proteger el capital, cursos de arbitraje y comisiones de conciliación obligatorias. También en defensa del capital, y para hacer recaer totalmente sobre los obreros el peso de las cargas de guerra, se introdujo un nuevo sistema de percepción de impuestos. Estos son retenidos del salario del obrero por el patrón, que desempeña así el papel de recaudador. Los sindicatos deben realizar una lucha obstinada contra esas medidas gubernamentales que sólo sirven a los intereses de la clase capitalista.

17. Los sindicatos revolucionarios que luchan por mejorar las condiciones de trabajo, elevar el nivel de subsistencia de las masas, establecer el control obrero, deben permanentemente tomar conciencia de que en el marco del capitalismo todos esos problemas no podrán ser resueltos. Así, mientras arrancan paso a paso concesiones a las clases dominantes, mientras las obligan a aplicar la legislación social, deben enfrentar claramente a las masas con la evidencia de que sólo la derrota del capitalismo y la instauración de la dictadura del proletariado son capaces de resolver el problema social. Ni una acción parcial, ni una huelga parcial, ni el menor conflicto deben pasar sin dejar huellas desde ese punto de vista. Los sindicatos revolucionarios generalizarán esos conflictos elevando constantemente la mentalidad de las masas obreras hasta la necesidad y la ineluctabilidad de la revolución social y de la dictadura del proletariado.

18. Toda la lucha económica es una lucha política, es decir una lucha llevada a cabo por toda una clase. En esas condiciones, por más considerables que sean los sectores obreros movilizados por la lucha, ésta sólo puede ser revolucionaria, sólo puede ser realizada con el máximo de utilidad para la clase obrera en su conjunto, si los sindicatos revolucionarios marchan en unión y estrecha colaboración con el Partido comunista de ese país.


La teoría y la práctica de la división de la acción de la clase obrera en dos mitades autónomas es muy perniciosa sobre todo en el momento revolucionario actual. Cada acción exige un máximo de concentración de fuerzas que sólo es posible a condición de una mayor tensión de la energía revolucionaria de la clase obrera, es decir de todos sus elementos comunistas y revolucionarios. Las acciones aisladas del Partido comunista y de los sindicatos revolucionarios de clase están de antemano destinadas al fracaso y a la destrucción. Por eso la unidad de acción, la vinculación orgánica entre los Partidos comunistas y los sindicatos obreros constituye la condición previa del éxito en la lucha contra el capitalismo.


Fuente: Documentos Revolucionarios/Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro


martes, 24 de agosto de 2010

POR UNA HUELGA GENERAL MUNDIAL CONTRA LOS IMPERIALISTAS DOMINANTES DEL "GOBIERNO DEL MUNDO"

Por: Juan Molina/Ferrebé/ Javier C. León/Trabajadores en Lucha, Comunistas Miranda Centro

Si los pueblos del mundo no se defienden, millones de personas morirán para complacer a los Amos del Mundo, quienes se han venido organizando como una especie de Gobierno del Mundo que es el que en realidad gobierna tras todos los gobiernos de los países más importantes donde deciden los grupos imperialistas en las conducciones gubernamentales correspondientes.

En este sentido, nuestros Portavoces "Prensa PopularSolidaria Comunistas Miranda", Portavoz de Solidaridad Mundial con las luchas populares, "Aquí Estamos Comunistas Miranda", el Diario de Opinión Política Mirandino, "Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro", y otros periódicos de nuestra Red Digital REDECCOMI, habían recogido en artículos del año 2.008, el artículo de Svetlana Kuzina, publicado a su vez en Bellaciao.Org en inglés, del cual REDECCOMI ofreció la versión en Castellano en traducción de los camaradas Juan Molina y Ferrebé.

Los datos más importantes de la información indican que:

--Svetlana Kuzina se refiere a un libro escrito por Jhon Coleman, antiguo oficial de inteligencia inglés, licenciado en Inglaterra. Coleman detalla una conspiración de la "élite" del mundo contra el género humano.

--Coleman denuncia que la autoridad real --una autoridad que es poderosa, inamovible como grupo, aunque cambien integrantes, porque unos dejen de cumplir las condiciones para integrarlo y otros individuos personales o colectivos la asuman, y, además, secreta--no es de los gobiernos sino que es concentrada en las manos de otros, "un puñado de poderosos y ricos individuos altamente posicionados que gobiernan el mundo".

--Tal grupo de tomadores de decisiones deciden y lanzan guerras, promueven y expanden enfermedades y pestes, y bombean, lanzan a la población hacia el alcohol, la pornografía y las drogas, para tratar de "librar" al mundo de las gente que ellos consideran un "peso muerto", inútiles o "sobrantes". Consecuencialmente solo un relativamente pequeño grupo de individuos "selectos" podrían mantenerse.Y ellos gozarían de las bendiciones de la naturaleza: aire limpio, agua fresca y alimentos naturales.

--Esto podría parecer my sucio, pero recientemente la Organización inglesa M16 afirmó que esta organización secreta internacional existe, y que está expuesta en el Libro ""The Conspirators Hierarchy: The Committe of Three Hundred"".

---Jhon Coleman, autor del libro escribió que: "Durante mi carrera como Oficial de la Inteligencia Británica, yo tuve acceso en numerosas ocasiones a documentos altamente confidenciales. Su contenido es rápidamente comprensible... Yo aprendí que hay poderes que tras corrales controlan los gobiernos de muchas naciones.

---Dice Coleman: "Yo me he propuesto y decidido a informar al mundo que vive en ignorancia sobre esto. Imagine usted a un grupo poderoso que en relación con sus propósitos particulares no reconoce fronteras nacionales, que está envuelto, con dominio e inmenso poder en todo el mundo sobre gigantescas corporaciones y empresas de finanzas, seguros, minas de diferentes metales decisivos, acero, farmacéuticos, químicos, comunicaciones y petróleo, cuyo grupo sólo atiende en estos aspectos y ramas a sus propios intereses, sólo a lo que le interesa a sí mismos.

--Ese es el Comité de los trescientos, un grupo de élite que ha manejado el mundo desde 1.897."""

Lo anterior es extraído de la traducción nuestra sobre la versión en inglés del Artículo de Kuzina.

Y esto nos indica que muy temprano, ya en el borde del Siglo XX, existió tal grupo, que coincide precisamente, con el momento en que se dan las principales pasos de las  concentraciones de los capitales imperialistas y la globalización del imperialismo en el mundo y su reparto.El grupo, del cual Coleman indica que abarca a los "trescientos más poderosos individuos y grupos económicos y políticos del mundo" y sus servidores, a partir de ese primer año de concentración --1.897-- realizó sucesivas reuniones.

En cada reunión el grupo fue tomando temporalmente, como nombres, el y/o los nombres combinados de los sitios de reunión y los años respectivos, manteniendo la unidad por encima de diferencias en situaciones políticas en el mundo, incluso guerras.Fueron varias reuniones hasta que se produjo una mayor consolidación en 1.921 y adquirió mayor fuerza como un proyectado "gobierno del mundo". Según señalamiento de Coleman, el grupo a medida que pasó el tiempo, en sucesivas reuniones, se fue consolidando, incluyendo grupos nuevos y saliendo otros, pero reduciéndose en cantidad mientras que cada uno, a su vez, era más poderoso económicamente y en expansión e influencia mundial.

Coleman también señala que: "Su centro está hoy entre las trescientas más poderosas personas o representantes de organizaciones secretas ligadas en conspiración para dominar el mundo, usando los grupos de análisis o "thinks thanks" de altísimo nivel, todos al servicio del Comité de los Trescientos. Han venido trabajando y fortaleciéndose progresivamente en distintas etapas y escalas.

---Se pueden detallar, principalmente, como hitos importantes, los de las reuniones de : 1921.- Para este año el Comité de los Trescientos tiene el Comité de Relaciones Exteriore (CFR) conformado por los individuos de mayor influencia en la Estados Unidos y el llamado Mundo Occidental, incluídos los Presidentes de la CIA. El CPR fué constituído por el Banquero J,P. Morgan y controla la Reserva Federal y el Sistema Financiero de los Estados Unidos, la Bolsa de Valores y los más importantes medios de prensa y sus organizaciones dirigentes.

--En 1954 EL Grupo, después de varias sucesivas reuniones desde 1.921, tuvo una Conferencia muy importante de unificación de los componentes de Estados Unidos y Europa. Se reunió en el Hotel Bildelberg, de donde tomó su nombre para denominación posterior, que es la que se ha mantenido de forma permanente.

Es a lo que se ha referido el camarada Fidel Castro en sus Reflexiones acerca de las nuevas andanzas actualizadas del Grupo Bilderberg , que no son otros que los grandes magnates de la economía mundial, herederos de todas sus actividades más o menos integradas una tras otras desde l.897, con bastante regularidad y continuidad, estabilizados principalmente desde 1.921, y consolidados desde 1.954 como Grupo o Club de Bilderberg, el cual representa a los propietarios de las grandes cadenas de radio y televisión a nivel mundial, como la C N N, FO X, y todas las radios y televisoras que repiten sus mensajes. A esto se une también la industria del cine que igualmente pertenecen a este Club.Por supuesto, con los otros grandes representantes del Capital que lo han venido formando y consolidando desde su inicio

---Si estudiamos un poquito, nos daremos cuenta que con otros nombres, entre 1.897 y 1.921, y hasta 1.954. distintas versiones del grupo, estuvieron de acuerdo con Hitler al principio de su ejercicio como máximo representante de la Alemania de los año treinta(30), e incluso a través de la guerra también le dieron su apoyo, y a otros componentes integrados directamente con ellos en  sus luchas por el dominio mundial.

--También podemos darnos cuenta que este grupo está detrás de las políticas e intereses que defienden el gobierno de USA y el gobierno Sionista de Israel.

--A este grupo han pertenecido personajes como, Henry Kissinger, Gergoge Osborne, Ana Patricia Botin, los presidentes de Coca Cola, France Telecom, Telefónica de España, Suez, Siemens mShell, Britinh Petroleum y otroa mas de similar fuerza.

--Fue este grupo el que planificó diferentes guerras, operaciones de dominio sobre países, entre otras recientes la guerra de Kosovo, intervinieron en Nicaragua, y tienen sus manos metidas en el tráfico, venta de droga y el lavado de dólares. Tienen que ver con  la tumbada de las Torres de Nueva York y toda la trama para las invasiones de Afganistán, Irak, y toda una planificación sucesiva en marcha por todo el mundo.

--Será capaz, el Club Bilderbrg, de ser el encargado de presionar al gobierno de Obama para seguir con sus planes contra el mundo para dominarlo y de ser nercesario desencadenar la III guerra mundial, que en esta oportunidad seria NUCLEAR, trayendo devastación y Muerte a toda la humanidad.

---Es por esto, que a través de esta Página "Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro", lanzamos la idea a la clase obrera de todo el mundo, a todos los trabajadores y capas medias de la población mundial, al movimiento sindical, al movimiento por la Paz, a todos los luchadores revolucionarios y democráticos, a los Partidos Comunistas, Obreros, Revolucionarios y anticapitalistas, para ponernos de acuerdo, organizarnos y realizar EL DIA MUNDIAL DE HUELGA GENERAL , para mostrarle al capitalismo salvaje, al Club Bilderberg , al gobierno guerrerista de Obama, al gobierno sionista de Israel, y a todos los representantes del imperialismo, mostrarles a ellos el poder de la clase obrera y de todos los trabajadores de buena voluntad, para tratar de evitar una futura guerra que acabaria con la especie humana.

Estamos seguros de que una Jornada Mundial contra la Guerra, y contra el dominio Unipolar imperialista en manos de un grupo de unos pocos grandes capitalistas, qiuenes le dictan sus políticas al gobierno Obama y los sionistas que les sirven de mampara, será un paso hacia garantizar la Paz y servirá para crear condiciones para el crecimiento de un gran movimiento popular anticapitalista mundial, que garantice la salvación del género humano.

Fuente: Trabajadores en Lucha Comunistas Miranda Centro/PrensaPopularSolidaria Comunistas Miranda

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Correo: pcvmirandasrp@gmail.com